La familia escobarense planteó en la Fiscalía Florida Oeste diversas falencias en la atención que la entidad de Vicente López brindó a una embarazada. El bebé falleció a las 39 semanas de gestación, pese a tener orden de cesárea desde varios días antes.

Una familia de Ingeniero Maschwitz radicó una denuncia contra la Maternidad Rosa de Florida, Partido de Vicente López, los médicos y auxiliares que intervinieron en la atención de una mujer embarazada y el posterior deceso de su hijo, con 39 semanas de gestación.

Luego de casi seis meses de atenderse en el hospital, la madre llegó en la mañana del jueves 10 con dolores en la parte baja del abdomen, espaciados, pero fuertes, y sintiendo la panza dura. En Guardia no quisieron atenderla porque tenía turno para monitorear horas después, pero al presentarse en consultorios fue recibida. Le practicaron dos monitoreos que salieron no reactivos, incluso el primero fue tirado a la basura.

Ya en horas de la tarde, hubo un tercer monitoreo, que si bien dio positivo, fue tras casi una hora de intensos movimientos y pitidos en la panza de la embarazada.

El sábado 12 volvió con dolores y desoyendo las indicaciones de las profesionales que la atendieron la última vez. Luego de varios controles, llegó la peor noticia: le indicaron que el bebé estaba sin vida.

Desde el momento que la pasan a la habitación, extraoficialmente diversas enfermeras se solidarizaron con ella y su marido diciéndoles que hicieran lo necesario para esclarecer la muerte de su hijo, porque las doctoras tenían la culpa de lo sucedido “habiéndolo dejado pasar de fecha”, sin prestar atención a sus llamados de alerta.

Con estas declaraciones y sus certezas de que sufrió toda clase de abandono, se decidió solicitar una autopsia, cuyos resultados aún no están disponibles.

La denuncia fue radicada en la Fiscalía de Florida Oeste y la investigación está a cargo del fiscal Gastón Larramendi. Interviene el Dr. Ricardo Costa del juzgado de Garantías 1 de San Isidro.

El lunes le dieron el alta y se retiró sin ningún acompañamiento, ni presencia de directivos ante esa penosa situación. Nadie de los que anteriormente la atendieron se acercaron a solidarizarse con lo ocurrido.

El destrato se dio en distintas materias: el certificado de defunción fetal, firmado por la Dra. Salinas, contaba con varias fallas: mencionaba que Vera “expulsó” un feto, cuando claramente fue extraído en cirugía. El certificado, además, menciona con severidad que la defunción se produjo en el domicilio de ella, cuando esa información se desconoce, dejando sin completar cómo se obtuvieron los datos del fallecimiento.

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